Muchas veces se habla de la ley de oro de la programación que consiste básicamente en buscar si lo que queremos hacer ya se ha hecho antes para evitar hacerlo nosotros mismos.
No estoy totalmente en desacuerdo con esta ley ya que muchas veces da grandes resultados y nos ahorra mucho tiempo en nuestros proyectos pero quizás convenga matizarla un poco, ya que en ocasiones la ley de oro falla y hay que recurrir a the lemon law.
Normalmente la aplicación de la ley de oro va como sigue: encontramos una necesidad para uno de nuestros proyectos que consideramos común o que alguien la ha tenido que solucionar antes, vamos a nuestro buscador favorito y tras una búsqueda encontramos 257 maneras de solucionar nuestro problema (salvo quizás un par de detalles que modificar). Probamos 7 de estas formas hasta dar una que realmente funciona (tras incluir 27 librerias que no necesitamos para nada más). Intentamos ajustar el comportamiento de dicha solución a lo que queremos, y nuestro código se vuelve más y más confuso. Fallamos. Fallamos de nuevo.
¿Os suena esta situación?
Lo que propongo con la ley limón es lo siguiente:
Si instalar/adaptar la solución escrita por otra persona necesitamos:
- A) Al menos la mitad de tiempo de lo que llevaría hacerlo por uno mismo
- o
- B) Incluir el doble de código (por ejemplo en librerias adicionales) del que realmente usariamos nosotros
debemos aplicar la ley limón y olvidar las soluciones encontradas para hacer nuestra propia solución.
Esta ley trata más de aprovechar el conocimiento que el código en sí por lo que al examinar las soluciones de otros debemos intentar ver como lo han hecho para aprender a enfocar nuestra propia solución al problema. El resultado casi siempre será más limpio y entendible (al menos para cada uno) y en el proceso mejoraremos como programadores.

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